
Después de jugar en el juvenil de su pueblo natal, fue fichado por el EC Granollers, club con el que llegó a jugar en Tercera División. Después fichó por el amateur del Atlético de Madrid, donde jugó durante dos temporadas. La temporada 1956/57 fichó por RCE Espanyol como profesional, pero no disfrutó de muchos minutos debido a la competencia que tenía en la defensa con hombres como Agustín Faura, Antoni Argilés, Cata o José Parra, disputando un único partido de liga frente del Valencia CF (3-0). Terminada la temporada fichó por CE Sabadell en la Segunda División, y en 1959 marchó al Real Betis, club donde vivió sus mejores años, con 10 temporadas en el primer equipo y más de 170 partidos de liga disputados